La variedad
de Río de Janeiro
Playas limpias, iluminadas, más seguras y una ciudad con miles
de posiblidades es Río de Janeiro. Desde el Cristo Redentor hasta
la conocida playa de Ipanema están listos para que todos los
viajeros los disfruten.
La ciudad
ofrece kilómetros de playas doradas que pueden visitarse durante
todo el año gracias a su clima tropical. El folklore de su música,
sus comidas típicas y los diversos paseos por la ciudad y sus
alrededores proporcionan el marco ideal para un prolongado viaje de
vacaciones.
Río tiene una temperatura ideal todo el año, nunca baja
de los 27° centígrados y se nota en la gente. Todo el año
se ven millones de personas caminando a lo largo de la rambla y disfrutando
como si nada pasara en el mundo, del sol y las caipirinhas.
Ipanema,
Copacabana y Leblon son las arenas preferidas de todos. Copacabana,
es el lugar ideal si querés estar donde esta todo. Ipanema, también
muy concurrida de bares, kioscos, turistas y cariocas que salen a hacer
ejercicio por las noches. Leblon muestra una cara renovada, sus playas
se han ensanchado más de la mitad de lo que eran gracias a los
continuos trabajos de refacción del último año.
La ciudad
también ofrece un sinfín de lugares para ver y conocer.
Ubicado en la cima del monte Corcovado, el Cristo Redentor y un paseo
en teleférico hasta llegar al famoso Pán de Azúcar,
son los clásicos lugares para no dejar perderse.
IMPERDIBLES:
Llegar
a la cumbre del Pán de Azúcar en los teleféricos.
Funciona de 8 a 22, parte de la base del morro Babilonia.
Si te interesa mas lo verde, no podes perderte el Jardín Botánico
con sus 140 hectáreas que albergan más de 5.000 variedades
de plantas. Las joyas de la zona son las especies amazónicas
y el palmeral; y el Bosque de Tijuca, un exuberante espacio verde (120
kilómetros cuadrados) situado junto al Corcovado.
Fundamental, darse una vuelta por el lugar más visitado durante
el Carnaval, el Sambódromo y el imponente estadio de Maracan.