Blanca
y desnuda.
Ibiza es una de las islas de España y de Europa más
encantadoras. Es denominada en el Viejo Continente como la isla blanca,
por el color de su arquitectura típica. De esta forma se ha convertido
en un centro cosmopolita y en un gran atractivo turístico.
Al igual
que en el pasado Ibiza fue famosa por su cultura hippy y playas nudistas,
hoy día ofrece otras muchas posibilidades para otros públicos.
Sin embargo
aún quedan algunas colonias hippies, así como un gran
numero de jóvenes que la han seleccionado por su extraordinaria
vida nocturna, que comienza en realidad cuando el sol inicia su descanso
en las bellísimas calas o en la ciudad, donde se entabla amistad,
para terminar pasando la noche en algunos de sus innumerables locales
de moda y discotecas.
Fue fundada en el año 654 a.C. por los Cartaginenses, y sirvió
de hogar a numerosas culturas mediterráneas, como la púnica
o romana, que en ella dejaron su huella. Es por ello que una visita
cultural sería de gran interés, aunque no se podría
resistir a la fuerza casi magnética que la playa ejerce sobre
nosotros cuando estamos en la isla.
Cómo
llegar
Se puede
llegar vía aérea o por mar. Existen vuelos internacionales
que llegan directamente a la isla, como también desde el continente
europeo como vuelos regulares desde Barcelona, Valencia, Alicante y
Mallorca que nos llevan al pequeño y encantador aeropuerto de
Ibiza. Ello hace que éste sea uno de los más concurridos
de España. En el aeropuerto se puede arrendar un vehículo
o utilizar los medios de transporte público para llegar en poco
tiempo a cualquier punto de la isla.
Si se toma
la vía marítima, también desde las ciudades anteriormente
mencionadas existe una línea regular y en hermosos cruceros que
realizan un viaje realmente romántico para acercarnos a la isla.
La llegada al puerto de la isla es verdaderamente maravillosa e inolvidable,
y si nos acordamos de dejar el traje de baño fuera de la maleta
antes de llevarla a consigna, un baño en la piscina es el mejor
remedio contra el mareo. Tarda mucho más que el avión,
pero vale la pena, eso se lo aseguramos.
Qué podemos ver en Ibiza
El centro neurálgico de Ibiza con todos sus atractivos y apasionante
vida nocturna, está separado de bellísimas calas por tan
sólo unos pocos kilómetros. Entre ellas podemos citar,
al Sur, la Playa d´en Bossa, con todas sus pequeños islas
llamadas Malvinas. Al Norte Cala Talamaca, recogida y bellísima,
Cala Llonga y tantas otras, pues paraísos costeros están
siempre a la mano.
Sin embargo,
una de las playas más atractivas de la isla es Las Salinas, que
a su vez es uno de los balnearios nudistas más antiguos de España.
Es una
zona con un interés panorámico muy variado, donde destacan
sobre todo la oferta de actividades lúdico-deportivas y con presencia
de servicios. Las características de la playa la hacen muy segura
en cuanto al baño e ideal para iniciarse en la práctica
de la vela ligera. Andar con ropa no es una obligación, sin embargo
uno comienza a mirar hacia el lado y nadie usa ni traje de baño.
Sólo ahí uno se da cuenta que el extraño es uno.
Accesos:
Por carretera asfaltada tomando dirección hacia el aeropuerto,
a las afueras de San Jordi, se toma el desvío hacia la izquierda
en dirección a la canal, donde se encuentra esta playa.
Transporte:
En vehículo, en bicicleta es muy cómodo ya que existe
un carril apropiado para ello. Existe una línea regular de autobús.
Distancias: 11 Km a Ibiza, 26 a San José.
Tipo
de arena: Toda la playa constituida por arenas muy finas y blancas
de origen natural. En el extremo Este hay rincones de rocas con entradas
y piscinas naturales.
Fondos:
Fondos de arena a lo largo de toda la playa y con una pendiente muy
poco pronunciada. A los 25 metros de la línea de playa la profundidad
alcanza 0,85 metros y a los 50 llega a 1,65 metros. En el extremo Este
se alternan zonas de rocas con arenas.
Orientación, vientos dominantes: La orientación al Sur
hace que siempre soplen vientos de mar a tierra, siendo siempre de flojos
a moderados.
Aspecto panorámico: Se halla próxima a los estanques
de las Salinas con reconocido interés por su presencia de aves
salvajes acuáticas. La panorámica desde la misma playa
es muy bella, pudiéndose contemplar el singular paisaje del conjunto
de islotes de los Freus y la isla de Formentera.